Introducción Los agentes de IA saben escribir código, consultar documentación y buscar en la web, pero cuando se los pone frente a un volcado de memoria sospechoso, un alerta de SIEM disparándose a las tres de la mañana o una auditoría de Kubernetes con cincuenta namespaces, la mayoría falla de la misma forma: improvisan. Adivinan comandos, saltan pasos críticos y confunden técnicas que un anal