El lunes 20 de abril, Julio César Jasso abrió fuego en Teotihuacán dejando una persona fallecida y varios heridos, en lo que es un hecho sin precedentes en México y hoy, la policía ya ha revelado lo que había en la habitación de hotel del tirador y cómo lucía el lugar donde el joven vivió sus últimas horas previo al ataque. Julio César Jasso tenía 27 años y en redes sociales se declaraba abiertamente nazi y admirador de Adolf Hitler; además, el ataque armado fue el 20 de abril porque Jasso hizo un homenaje a Eric Harris y Dylan Klebold, los tiradores de Columbine que en 1999 abrieron fuero en una secundaria y asesinaron 13 personas.

Leer también: ‘Me hacía la vida horrible’: Así era el tirador de Teotihuacán cuando estudiaba y las red flags siempre estuvieron ahí Pero el caso se pone más oscuro, pues Julio César Jasso llevaba mucho tiempo planeando el ataque y es que desde febrero reservó una habitación en un hotel cerca a las pirámides, donde se alojó desde el 8 de abril hasta el día del tiroteo y ya revelaron lo que había en el cuarto y cómo se comportó sus últimos días. Los perturbadores hallazgos de la policía en el cuarto del tirador de Teotihuacán El hotel donde Julio César Jasso se hospedó se llama Hotel Villa Meztli y queda muy cercano a las pirámides de Teotihuacán, fue en febrero cuando el joven contactó por Whats App a los administradores para hacer su reservación y pagó la mitad del total de la reservación, 3 mil 900 pesos, y llegó al hotel el 8 de abril.

Según el periodista, Carlos Jiménez, @c4jimenez, en el cuarto de Carlos había cajas de balas, armas y libros, pero lo que ha causado conmoción es un libro en particular llamado “La empresa de Marte” que Julio presumía haber escrito él mismo para “seres superiores”, en la portada tenía símbolos del genero masculino y estaba lleno de mensajes extremistas. Además, en el cuarto había un cuadro panorámico de Teotihuacán, como parte de la decoración del hotel, y el tirador diario veía la zona arqueológica donde llevaría a cabo el ataque y hasta le habría servido para planear mejor el tiroteo. De acuerdo con testimonios de los trabajadores, aunque nunca hizo nada alarmante, Julio se veía sospechoso y siempre cargaba una mochila, en su cuarto, en las limpiezas nunca encontraron nada raro, pero en una ocasión, cuando le preguntaron su habitación, que era la 18, para hacerle limpieza, el reaccionó a la defensiva y muy alterado, lo que en ese momento comenzó a levantar sospechas entre los trabajadores. ¡No olvides unirte a nuestra tribu en Instagram!